Artículo publicado en Smart Water Magazine 31
Aganova combina tecnologías avanzadas de detección de fugas, inteligencia artificial y una gestión integral de los proyectos para transformar las pérdidas de agua no visibles en resultados de replenishment medibles, escalables y con impacto local.
El water replenishment o reabastecimiento hídrico ha pasado de ocupar un lugar secundario en las estrategias corporativas de sostenibilidad a convertirse en una pieza clave de la gestión responsable del agua. En un contexto de creciente estrés hídrico y mayor exigencia sobre los compromisos ambientales, las grandes compañías buscan ir más allá de la eficiencia en sus instalaciones para generar un impacto medible en las comunidades y cuencas donde operan.
Este cambio también está transformando lo que las empresas esperan de los proyectos de replenishment. Ya no basta con establecer objetivos ambiciosos: los proyectos deben recuperar volúmenes reales de agua, responder a las necesidades del entorno local, ofrecer resultados en plazos realistas y aportar datos fiables que permitan realizar un seguimiento a largo plazo.
Compañías globales como Microsoft y Amazon han confiado en Aganova para desarrollar iniciativas de water replenishment en España, Irlanda, Brasil e Italia. Estas colaboraciones reflejan la capacidad de la compañía para estructurar, ejecutar y monitorizar programas a gran escala, los cuales convierten pérdidas de agua no visibles en beneficios ambientales cuantificables.
Este modelo aborda uno de los problemas más persistentes de las infraestructuras hidráulicas: las fugas. Grandes volúmenes de agua tratada se pierden a través de tuberías envejecidas antes de llegar a los usuarios, especialmente en grandes conducciones de transporte, donde los métodos convencionales tienen dificultades para localizar con precisión las fugas no visibles.
Recuperar este agua mejora la eficiencia y la resiliencia de los operadores, aumenta la disponibilidad para las comunidades y reduce la presión sobre ríos, embalses y acuíferos. Además, dado que este agua ya ha sido tratada y bombeada, evitar su pérdida también reduce el consumo energético y las emisiones de carbono asociadas.
A diferencia de los mecanismos de compensación indirecta, este enfoque genera un resultado físico dentro del propio sistema hidráulico: el agua que de otro modo se perdería permanece disponible en la misma cuenca.
Más que una solución de inteligencia artificial
La inteligencia artificial tiene un papel cada vez más relevante en la gestión del agua, pero por sí sola no puede localizar ni reparar una fuga. Su valor depende de disponer de datos de campo fiables, tecnologías de inspección adecuadas y la experiencia necesaria para convertir el análisis en una ubicación precisa sobre la que poder actuar. Aganova integra todos estos elementos.
La tecnología de inspección en línea Nautilus® de Aganova se desplaza por el interior de tuberías en servicio, recopilando datos acústicos y otra información de alto valor en las proximidades de posibles fugas. Su plataforma de análisis Nemo® interpreta esta información mediante algoritmos avanzados e inteligencia artificial.
Esta combinación no solo permite localizar con precisión fugas y anomalías, sino también estimar el volumen de agua que se pierde en cada punto. Con esta información, los operadores pueden definir actuaciones concretas y priorizar las reparaciones en función del ahorro potencial de agua.
Este enfoque resulta especialmente valioso en las grandes redes de transporte: conducen volúmenes de agua significativos, pero suelen contar con una monitorización menor que las redes de distribución. Además, su diámetro, profundidad, materiales y condiciones de funcionamiento dificultan la aplicación de métodos de inspección convencionales.
Las tecnologías de Aganova pueden utilizarse sin interrumpir el suministro y, en muchos casos, sin necesidad de realizar modificaciones importantes en las tuberías. Esto reduce los tiempos de ejecución, las afecciones al servicio y los costes, al tiempo que permite inspeccionar grandes extensiones de infraestructuras críticas.
De la detección de fugas a un modelo integral de replenishment
Un programa de replenishment eficaz requiere la coordinación entre la empresa que impulsa la iniciativa, el operador de agua, los proveedores tecnológicos, los socios operativos, los equipos responsables de las reparaciones y las organizaciones encargadas de verificar los beneficios hídricos obtenidos.
Aganova ha sido pionera en aplicar la detección de fugas a proyectos de replenishment y en desarrollar un modelo capaz de estructurar y ejecutar estas iniciativas a gran escala.
Cada programa comienza con la identificación de una cuenca y un operador donde las pérdidas de agua representen tanto un reto operativo como una oportunidad relevante de replenishment. Aganova analiza la red, define la estrategia de inspección y coordina su ejecución con el operador y los socios técnicos.
Tras la inspección, se analizan los datos y se comunican las posibles fugas para que el operador pueda verificarlas y proceder a su reparación. A continuación, los volúmenes de agua recuperados se calculan y monitorizan utilizando metodologías reconocidas para cuantificar los beneficios volumétricos de agua.
Este enfoque integral permite a los socios corporativos conocer cómo su inversión se traduce en impacto, al tiempo que facilita a los operadores el acceso a tecnología e información sobre sus activos que puede resultar difícil financiar a través de sus presupuestos operativos.
Para las empresas que financian estos proyectos, se establece una relación directa entre inversión y resultados. Para los operadores, se acelera la reparación de pérdidas no visibles. Y para las comunidades, significa disponer localmente de una mayor cantidad de agua.
Escala, rapidez y coste por metro cúbico
Los objetivos Water Positive requieren proyectos capaces de ir más allá de las iniciativas piloto, recuperar volúmenes significativos de agua en diferentes ubicaciones y ofrecer resultados medibles a gran escala.
Las tecnologías de Aganova permiten inspeccionar grandes longitudes de tubería en periodos de ejecución relativamente cortos, haciendo posible que los proyectos pasen de la planificación inicial a generar ahorros de agua medibles dentro del mismo año. El sistema también puede adaptarse a diferentes configuraciones de red y condiciones operativas, lo que facilita su implantación en distintas geografías.
Esta capacidad de escalar contribuye a una de las principales ventajas competitivas de Aganova: un coste por metro cúbico de agua recuperada especialmente competitivo.
Al centrarse en pérdidas físicas que pueden localizarse con precisión y repararse, los recursos se destinan a actuaciones con un resultado volumétrico claramente cuantificable. La combinación de un despliegue eficiente, una elevada capacidad de inspección y decisiones de reparación basadas en datos maximiza el impacto generado por cada euro o dólar invertido.
Los beneficios van, además, más allá del volumen de agua recuperado. Reducir las fugas puede disminuir las necesidades de captación, los costes de tratamiento y la energía utilizada para el bombeo. También puede mejorar el funcionamiento de la red, ayudar a los operadores a priorizar el mantenimiento y reducir el riesgo de futuras averías. De este modo, una única inversión en replenishment puede generar al mismo tiempo valor operativo, ambiental y social.
Un modelo validado en diferentes países y operadores
En España, Aganova y Microsoft pusieron en marcha un proyecto de replenishment junto a la Mancomunidad de Aguas del Sorbe, que abastece a municipios de Madrid y Castilla-La Mancha. La iniciativa combina Nautilus® y Nemo® para identificar fugas no visibles y ayudar al operador a mantener una red de transporte altamente eficiente. La colaboración contribuye al compromiso de Microsoft de ser Water Positive en 2030, al tiempo que ayuda a proteger los recursos hídricos locales.
Posteriormente, el modelo se extendió a Dublín, Irlanda, donde Aganova trabaja junto a Microsoft, Uisce Éireann y SUEZ. El programa contempla la inspección de 40 kilómetros de tuberías estratégicas en el área metropolitana de Dublín durante un periodo de 11 meses. Aganova identifica y localiza las fugas, Uisce Éireann se encarga de las reparaciones correspondientes, SUEZ apoya la ejecución del proyecto y los beneficios derivados de la conservación del agua se monitorizan a lo largo del tiempo. El proyecto demuestra cómo la financiación corporativa, la experiencia de los operadores y la tecnología avanzada pueden integrarse dentro de un marco común.
En Brasil, Amazon, Sabesp y Aganova pusieron en marcha una iniciativa a diez años en São Paulo. Está previsto inspeccionar aproximadamente 64 kilómetros de tuberías de gran diámetro, con un ahorro estimado de 210 millones de litros de agua al año. El carácter a largo plazo del programa refleja otra evolución importante del replenishment: pasar de campañas puntuales a colaboraciones sostenidas capaces de generar beneficios año tras año.
En Bérgamo, Italia, Amazon seleccionó a Aganova para desarrollar un proyecto junto al operador local Uniacque. Se prevé que la iniciativa permita ahorrar aproximadamente 200 millones de litros de agua al año, y sus beneficios hídricos se monitorizarán durante un periodo de diez años. El proyecto utiliza las capacidades de detección acústica de fugas de Aganova y la infraestructura cloud de AWS para agilizar el análisis y obtener diagnósticos precisos.
Más recientemente, Amazon y Aganova han puesto en marcha un nuevo proyecto en Recife, Brasil, diseñado para evitar la pérdida de aproximadamente 165 millones de litros de agua al año. La expansión a otra cuenca brasileña demuestra la capacidad de replicar el modelo, adaptando al mismo tiempo cada programa a las condiciones y prioridades del operador local.
En conjunto, se espera que estos proyectos permitan ahorrar alrededor de 1,8 millones de metros cúbicos de agua al año, el equivalente a más de 700 piscinas olímpicas.
Del impacto local al agua recuperada
El water replenishment debe tener un enfoque local: un metro cúbico recuperado en una cuenca no puede resolver la escasez de otra. Cada proyecto debe responder a las realidades hidrológicas, infraestructurales y sociales del lugar donde se desarrolla.
Aganova combina esta relevancia local con la capacidad de escalar globalmente. Su tecnología y su modelo de proyecto pueden replicarse, pero cada programa se adapta a la cuenca, la red del operador y los objetivos corporativos de gestión responsable del agua.
La relación directa con los operadores es fundamental. Aganova conoce el funcionamiento de las redes y conecta la inversión corporativa en sostenibilidad con proyectos que los operadores pueden ejecutar de forma eficaz.
La siguiente etapa de la gestión corporativa del agua estará marcada por la capacidad de ejecución. Las empresas tendrán que demostrar dónde se destina su inversión, cómo se calculan los beneficios y si estos se mantienen a lo largo del tiempo.
La reducción de fugas aborda una ineficiencia ya existente, refuerza las infraestructuras públicas y genera beneficios hídricos físicos, locales y medibles. Una inspección precisa, el análisis mediante inteligencia artificial y una ejecución sólida aportan, además, la escala y la eficiencia económica que requieren las estrategias globales.
Aganova integra tecnología propia, experiencia sobre el terreno, relaciones con los operadores y monitorización a largo plazo. Esto le permite actuar con rapidez, inspeccionar a gran escala y ofrecer un coste por metro cúbico que hace más alcanzables los objetivos más ambiciosos.
Las colaboraciones continuadas con grandes compañías tecnológicas demuestran que los compromisos corporativos con el agua pueden traducirse en mejoras medibles en redes reales.
En un mundo en el que cada metro cúbico cuenta, el proyecto de replenishment más eficaz puede comenzar recuperando el agua que ya está disponible en la red.





